Sueño Vagabundo retrata la encarnación de un conejo viajero el cual sólo encuentra en la Luna el lugar idóneo para atesorar su intimidad en una sociedad corrompida y aislada en la individualización, el conejo nos transmite sus memorias de manera onírico-escénica, donde la estética surrealista y el lenguaje de figuras caprichosas nos conecta con el interior de la s necesidades primigenias de comunicación, es una invitación poética al reconocimiento o interior donde los sueños son el reloj que marca el encuentro y desencuentro con el otro, ese otro que nos habita en los sueños y la realidad.