Obra de teatro que busca tender un puente de solidaridad y reconocimiento hacia las mujeres palestinas que, a través del bordado tradicional conocido como Tatreez, mantienen viva su memoria, su cultura y su identidad. La pieza está basada en los bordados palestinos y es producto de un trabajo de investigación, un taller creativo y meses de ensamblaje de los bordados realizados por la artista y las mujeres participantes. Amanda Schmelz les propuso bordar un patrón que encontró entre los muchos motivos que articulan los vocablos del Tatreez tradicional y contemporáneo a la que llamó: mujer testigo. Es la silueta del torso de una mujer palestina de espaldas con la cabeza cubierta por una kefia.
Dos actrices, un músico y la propia Amanda Schmelz guían al espectador a través de materiales audiovisuales y testimonios que revelan los significados profundos de cada símbolo bordado. La pieza textil colectiva funciona como telón de fondo, transformándose en escenografía viva. El proyecto busca visibilizar el valor histórico y cultural del Tatreez, un arte que va mucho más allá de la decoración: cada patrón, cada color, cada diseño geométrico o floral representa aldeas específicas, historias familiares y momentos históricos que las mujeres palestinas han documentado pacientemente a través de generaciones, desde antes de 1948 hasta nuestros días.
Participan: Amanda Schmelz, Carmen Mastache, Azalia Ortiz y Nicolás García