Las narraciones de mi abuelo, el juglar

Querido público, hoy les voy a contar la historia de dos niños y su mascota.

Los niños eran gemelos, los dos eran muy prodigiosos, y casi iguales.

Tenían un futuro esperanzador, cuando una bruja malévola lanzó un sortilegio al tercer hermano, que era el menor, y él se volvió un melindroso.

Sin embargo su hermano mayor se dio cuenta y le contó a su gemelo. La bruja se había quedado con la inteligencia del niño, entre suspiros, los niños (pensaron) cómo atrapar a la ladronzuela de la bruja, leyendo su revista algarabía se les ocurrió una idea.

Echando lágrimas sobre el plan, ya que también se había llevado su conexión familiar, su hermano estaba en total armonía, comía y comía dulces sin importarle nada.

Sus hermanos creativamente se pusieron de colados en el camión de unos artistas que iban de gira.

Tomaron un trabajo de espeleología en una mina, en la cual se metieron y descubrieron el escondite de la bruja, a la cual, le robaron un frasco en forma de sonrisa, cuando llegaron a casa se pusieron junto a su hermano y la abrieron, y su hermano se llenó de su felicidad que había sido hurtada vilmente.

Para celebrar hicieron un festejo con tómbola y adivinanzas y mucho, mucho pastel.

Fin

Gracias

Antonio (Jorge Jóseph Antonio Fernández, 10 años)